Jueves en la tarde, como todos los días deseando correr, salir, escapar, ir a hacia algún lugar. Con los ojos cerrados ella está sentada en una banca frente al mar; en medio de la soledad de su corazón, culpando a la vida por tan innumerables penas que no se pueden callar; ella siente temor. Temor por las noches que pasó buscando amor y encontró dolor, en medio de sabanas de espinas ella se deslizó, rebeldemete vagó, por las curvas de la noche de los placeres disfrutó hasta que un día a través del cristal ella lo vio.
Las olas chocan contra el malecón y sus pensamientos retumban en un concierto hoy ella está sola pero un día el estuvo, solo un día basta para que el corazón recuerde por una eternidad lo que la mente desea olvidar. los pensamientos son como un fuerte alud mental dificil de controlar, que sacude la cabeza, y ahí está ella intentando rebobinar, pero la historia de la vida aún no cuenta con esa tecnología y sus lagrimas van al mar.
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